MINDFULNESS EN ESCUELAS

Programa para niños según el método Eline Snel

El entrenamiento de la atención para niños de entre 4 y 12 años se dicta en un período de 8 semanas.

Los niños y los adultos tenemos hoy en día que asimilar muchos estímulos. Se producen constantes cambios a nuestro alrededor! Para poder estar bien contigo mismo en estos tiempos, sería bueno que fueses capaz de relajarte y de adquirir habilidades para que “una cabeza llena de ideas” pueda tranquilizarse. También sería bueno saber cómo puedes manejarte con todo tipo de emociones, tanto agradables como difíciles, sin ser arrastrado por ellas pero sin dejar de prestarles atención al mismo tiempo. Como consecuencia de ello, disminuye la reacción automática al estrés a la par que aumenta la (auto)confianza y la alegría de vivir.

¿QUÉ PUEDEN APRENDER LOS NIÑOS?

Con el “entrenamiento de la atención” los niños aprenden:

  • A concentrarse y darse cuenta de cuándo ya no lo están. Al interrumpir periódicamente sus actividades y “sentarse con la atención de una rana”, los niños aprenden rápidamente a conectar entre “hacer” y “no hacer”. Notar cuando estás distraído y saber cómo puedes volver a concentrarte es la base de cada concentración.

  • A desarrollar sus funciones ejecutivas.

  • A desarrollar la capacidad para relajar su mente y su cuerpo. Con la mente calmada, aumenta

    la también la capacidad de aprendizaje.

  • A identificar y entender las emociones y los procesos mentales como la ansiedad, ira, tristeza e inquietud. Al aceptar las emociones y los pensamientos y concederles su espacio, se crea la distancia necesaria para no ser arrastrado por esos sentimientos sin tener tampoco que ignorarlos. Como consecuencia de ello, surge la calma y la armonía.

  • A estar presentes en el AHORA, aunque haya cosas emocionantes que nos estén esperando o aunque hayan ocurrido cosas desagradables. AHORA está bien. Esto enseña a los niños a proyectar sus pensamientos menos hacia el pasado o hacia el futuro y centrarlos en el AHORA.

  • A tener confianza en sí mismos aprendiendo a no juzgar sus propios pensamientos y emociones, sin tener necesariamente que identificarse con lo que piensan y sienten. Esto se consigue a través de una actitud abierta y exenta de juicios de valor por parte del educador, profesor o padre.

  • A mejorar la memoria. Al centrar toda su atención en lo que hacen AHORA (a través de la concentración), penetran mejor en las cosas y pueden recordar más fácilmente lo que han aprendido.

  • A ser más amables consigo mismos y con los demás, lo que repercute en un aumento de la capacidad de comprensión y en una disminución del rechazo hacia los sentimientos o puntos de vista de los otros. Mediante la compasión y la práctica de la amabilidad, los niños perciben el verdadero valor de la tolerancia. Esa toma de conciencia está, por tanto, directamente relacionada con una disminución del acoso escolar y con un aumento de la aceptación del distinto.

     

La formación se llevará a cabo por un instructor mindfulness certificado en el aula o de forma privada.

 

Al igual que con los adultos, los efectos del entrenamiento de la atención en los niños repercuten en:

  • un incremento de la concentración (mayor rendimiento en el estudio)

  • un aumento de la habilidad para relacionarse con las emociones, frustraciones, dolor y estrés

  • una prolongada y perceptible disminución de molestias como fatiga, estrés, bajas por enfermedad, inquietud e insomnio

  • un acusado incremento en la capacidad de relajación del cuerpo y la mente

  • una mayor energía, equilibrio y ganas de vivir

  • un mayor sentido de la responsabilidad con uno mismo, con el otro y con el entorno que nos rodea

    El entrenamiento de la atención ha sido desarrollado por Eline Snel, instructora certificada de mindfulness, directora/propietaria de la AMT y miembro de la VMBN (Asociación de Instructores de Mindfulness de los Países Bajos).

Programas para docentes

Sugerimos comenzar con una charla introductoria y convocante para todo el plantel docente y a partir de allí iniciar un programa de 4 u 8 semanas, según lo conversado con la institución.